Exponemos nuestra vida en las redes y, aunque cada vez somos más conscientes de que lo que publicamos tiene sus consecuencias, aún hay malas prácticas que pasan desapercibidas y que dañan tu imagen a la hora de encontrar un trabajo. Si usas las redes sociales de una manera adecuada, pueden ser la vía que te abra la puerta a un empleo, pero si haces un mal uso te la cierra. Estos son algunos consejos sobre lo que NO debes hacer en redes sociales si no quieres que los reclutadores te eviten.

1. No capes demasiado la privacidad

Te puedes llegar a cerrar el medio de que te encuentren. Emplea las opciones que te da cada red para seleccionar contenido que quieres que sea público o privado.

2. No cuentes todos los detalles de tu cotidianidad

No hay que dar muchas pistas sobre lo que se hace en el día. Puede que los reclutadores saquen conclusiones precipitadas y que piensen que no vas a querer cambiar tu rutina si tienes determinadas obligaciones. O bien puede que estés realizando actividades durante un horario de trabajo, y eso tampoco se ve con buenos ojos. En general, aportar demasiada información sobre tu vida personal puede perjudicarte porque te expones a ser juzgado.

3. No generes una imagen demasiado negativa

Puede que estés proyectando solo un aspecto de tu personalidad, y te estés ganando una imagen demasiado negativa que tampoco se corresponde contigo. Por ejemplo, si utilizas las redes solo como medio de denuncia. No es que no debas denunciar, sino que es conveniente que entremezcles contenido positivo también. Cuidado con los momentos de bajón en los que publicas cómo te sientes, y bajas la guardia con respecto a cómo se lo tomarán personas que no te conocen de nada. Por otro lado, no te enzarces en discusiones demasiado acaloradas, porque dará la sensación de que eres una persona conflictiva.

4. No te quejes por quejarte

Justifica muy bien tus críticas. Hay libertad de expresión y no es conveniente callar por miedo a la respuesta social, aunque aquí hay todo un debate; pero sí te recomendamos al menos que tus publicaciones estén bien fundamentadas y que no caigas en clichés. Y esa misma forma de actuar es la que puedes seguir con los contenidos que apruebes, pues al fin y al cabo aparecen en tu perfil.

5. No seas una persona criticona e indiscreta

Trata de no hacer comentarios de una empresa anterior en la que hayas trabajado, sobre todo si son negativos o si desvelan prácticas que no se dan a conocer públicamente. La falta de discreción está muy penalizada por los que reclutan candidatos. No publiques nada sobre el proceso de selección. Por ejemplo, dar por hecho que te van a seleccionar. Los reclutadores pueden verse intimidados y variar su decisión motivados solo por esta publicación.

6. No saques tu lado más políticamente incorrecto

Sé comedido con cierto tipo de humor que no sea insensible con desgracias ajenas. Por otro lado, trata de no comentar prácticas ilegales. Y una cuestión más sobre este tema, que seguro que ya sabes: no publiques fotos comprometidas. En general, piensa en los reclutadores y en tus padres cuando vayas a subir contenido de este tipo y no en lo que se van a reír tus amigos.

7. No descuides la ortografía y la forma de expresión

Una falta de ortografía da muy mala imagen, relee todo lo que vayas a publicar atendiendo solo a si está correctamente escrito o no. Por otro lado, emplea un tono ingenioso y perspicaz, pero sé muy moderado con el sarcasmo y la ironía, porque tiene que ser muy evidente para que se entienda en un medio escrito, donde no hay gestos ni un contexto que te apoye.

Si ya has caído en alguna de estas malas prácticas, puedes decidir borrar determinadas publicaciones, pero cuidado con los borrados masivos que avisan a tus contactos o a tus seguidores. Trata de hacerlo de una forma verosímil y coherente con lo que vas a seguir publicando.

F/Blog.infoempleo.com