Cada caso tiene sus particularidades, pero todas las reagrupaciones de familiares o parejas de ciudadanos españoles o comunitarios han de cumplir determinados requisitos. Sin embargo, hay 7 errores frecuentes en el proceso de reagrupación que pueden conducir a una denegación del trámite. Aquí te los traemos. Conocerlos es evitarlos.

1. CONFUNDIR RÉGIMEN COMUNITARIO CON RÉGIMEN DE EXTRANJERÍA

Gestionar la tarjeta para un familiar o para la pareja estable está reservado para los ciudadanos españoles o comunitarios, siempre que puedan justificar, además del vínculo, que dependen económicamente de ellos. Es decir, si ya tienes la nacionalidad española, puedes tramitarla a través de lo que se llama el Régimen Comunitario.

Tienes toda la información “oficial” y los requisitos en este enlace.

Si estás en situación legal como extranjero, pero aún no ostentas la nacionalidad española, se aplica el Régimen de Extranjería, pudiendo pedir una autorización de residencia temporal, en virtud del derecho a la reagrupación familiar.

Tienes toda la información “oficial” y los requisitos en este otro enlace.

A modo de resumen, “si no tienes la nacionalidad española tus derechos están bastante más disminuidos, pues entre otras cosas debes justificar, además del vínculo familiar directo, que cuentas con una vivienda mayor de 30 metros cuadrados (en alquiler o propia), con una habitación específica para la persona a reagrupar, lo que supone presentar un informe de adecuación de dicha vivienda, o que estás ganando un sueldo por encima de los 800 euros”. Además, por este régimen los hijos mayores de 18 años ya no pueden ser reagrupados.

Los ascendientes de los extranjeros residentes en España, por su parte, y, aunque la ley no lo especifique, se encuentran con numerosas trabas, que sólo un letrado experto puede intentar solventar. La Administración española es exigente a la hora de acreditar la dependencia económica de los padres, comprobando los envíos de dinero que se han hecho a su nombre o que no tienen a ninguna otra persona que pueda hacerse cargo de ellos en el país de origen.

2. JUSTIFICAR INDEBIDAMENTE LA DEPENDENCIA ECONÓMICA

Justificar convenientemente la dependencia económica sigue siendo fundamental para el éxito del trámite de reagrupación familiar de comunitario. Recuerda hacer los envíos de dinero a través de agencias autorizadas. El justificante del giro te servirá para acreditar la remesa familiar. Estos giros deben ir a nombre de la persona o personas a reagrupar y a una cuenta bancaria específica para estos fines, donde no figuren otros conceptos por ingresos de nóminas o pensiones.

Nota: No hay un criterio unificado en el tema de la dependencia económica, pudiendo variar de una oficina a otra, o entre ciudades. Sin embargo, para el trámite de reagrupación sería conveniente acreditar envíos de dinero o sostenimiento económico de al menos 24 meses en el caso de los hermanos; 12 meses para ascendientes, y medio año para los hijos o pareja estable, por ejemplo.

En cuanto a la cantidad de dinero, debe ser un importe razonable para el sostenimiento en el país de destino. Dadas las circunstancias del cambio de divisas, los funcionarios españoles son conscientes de que unos pocos euros significan mucho en los Países de América Latina. Así que no siempre es la cantidad lo que más importa, sino la regularidad.

Otro aspecto a considerar, es que la dependencia económica también se puede justificar con otros pagos, además de los giros: el billete de avión, un curso en España, el seguro médico, el abono de transporte, etc. No olvidemos que la persona o personas a reagrupar pueden estar en el país de origen o ya directamente en España. Por ejemplo, un hermano en situación irregular que consta empadronado en tu vivienda y que vive a tu cargo.

Por otra parte, el español o comunitario que realice la solicitud de reagrupación debe estar trabajando, bien por cuenta ajena o propia. La ley dice textualmente: “En lo que se refiere a medios económicos suficientes, no podrá establecerse un importe fijo, sino que habrá de tenerse en cuenta la situación personal de los nacionales de un Estado miembro de la Unión Europea”. Y puntualiza: “En cualquier caso, dicho importe no superará el nivel de recursos por debajo del cual se concede asistencia social a los españoles o el importe de la pensión mínima de Seguridad Social”. Esto significa que el reagrupante español o comunitario que no trabaje, deberá como mínimo, tener 5150,60 euros en su cuenta bancaria (si sólo va a reagrupar a una persona) para 2016.

Este importe debe mantenerse durante todo el proceso. Las autoridades pueden requerir un certificado bancario en cualquier momento para comprobar el saldo de la cuenta.

3. CARECER DEL SEGURO MÉDICO ADECUADO

El seguro médico para las personas a reagrupar debe ser sin copago, es decir, sin restricciones. Están exentos de presentarlo los menores de 21 años. No debe tener período de carencia y suscribirse por un periodo suficiente. Es importante que sea un seguro de gama alta, no básico o con limitaciones, pues se corre el riesgo de que el trámite de reagrupación sea denegado.

En el caso de la reagrupación de los ascendientes, muchos solicitantes se encuentran que las compañías de seguros ponen numerosos inconvenientes para las coberturas de los más mayores, sobre todo si tienen patologías de salud. Pueden negarse, incluso, a asegurarlos. ¿Qué se puede alegar en este caso?, por ejemplo, presenta los justificantes que indican que tras consultar a varias compañías, ninguna de ellas acepta a suscribir dicho seguro.

4. NO COMPROBAR LOS NOMBRES EN LA DOCUMENTACIÓN A PRESENTAR

Parece un error muy básico, pero sucede con más frecuencia de lo que podría parecer y es muy fácil de solventar. Hay que tener mucho cuidado al rellenar los nombres en los formularios. Sobre todo en países donde es habitual que las mujeres usen el apellido de casadas. Hay que guiarse por cómo figura el nombre en las partidas de nacimiento, sobre todo cuando se va a acreditar el vínculo familiar. En caso de erratas en los nombres, habría que solicitar un certificado de concordancia.

5. PEDIR LA CITA TARDE

Una opción frecuente de este proceso es que la o las personas a ser reagrupadas accedan a España como turistas -con todos los papeles correspondientes: carta de invitación, etc- y una vez aquí presenten el expediente de reagrupación en las oficinas habilitadas para ello. Es conveniente, como que la cita para iniciar el trámite se pida en el plazo de los tres meses contados desde la fecha de entrada en España.

6. DEJARSE GANAR POR LA IMPACIENCIA

Es mejor demorar la presentación del expediente, que querer resolverlo cuanto antes y no justificar adecuadamente todos los requisitos.

7. NO CONFIAR EN RECURRIR

Si a pesar de poner el mayor cuidado en el cumplimiento de los requisitos, el trámite de reagrupación familiar comunitaria es denegado, siempre queda la opción de recurrir. El plazo para hacerlo es de 30 días. Con un recurso bien sustentado, elaborado por letrados especializados, la garantía de éxito es muy alta.

F/Tamarindoexpress.com